Historia

PAISAJES JUNTO AL RIO

El camino discurre por pueblos con dilatada historia que se asentaron junto al curso alto del Río Palancia buscando la fuerza de sus aguas, la fertilidad de sus limos y la riqueza de las fuentes y manantiales que aquí afloran generosamente. Las pequeñas huertas, en su mayoría encajonadas en los valles todavía estrechos, contrastan en colorido y diversidad con los montes y los campos de almendros y olivos que las circundan. El río, con el empuje de sus aguas, labra la roca y transforma el paisaje, ofreciéndonos un espectáculo novedoso a cada paso; tramos de agua ruidosa se combinan con tramos completamente secos en los que ésta ha sido canalizada, donde las escarpadas rocas angulosas de los cinglos ofrecen su sombra a las blancas piedras redondeadas del fondo.

Ruta principal Enlace
TIEMPOS: ? 6h. 10' ? 2h.
? 6h. 10' ? 2h. 20'
DIFICULTAD: Media-baja Baja
COTA MÍNIMA: 500 m. (El Pontón) 640 m. (La Palanca)
COTA MÁXIMA: 810 m. (La Muela) 1.015 m. (Sacañet)

OBSERVACIONES: Teresa - Viver no se puede realizar en caso de crecida del Río Palancia. Hay rutas alternativas no señalizadas.

CONEXIONES: GR-7 en Bejís.
PRV-80 en Bejís.
PRV-80 en Teresa
Teresa - Viver por Camino de las Montesinas.
Jérica - Altura por antigua vía minera.
PRV-63.4 en Caudiel.
PRV-63.5 en Caudiel.
Caudiel - Masadas Blancas (GR-7) por vía minera.
GR-10 en Sacañet.

SUGERENCIAS: Ruta recomendable en Primavera y otoño.

SENDERO DE PEQUEÑO RECORRIDO

El recorrido transcurre por la provincia de Castellón. Se inicia en el término municipal de teresa, pasa junto al de Torás y continua por los términos de Bejís y el Toro.

Distancia: 26.000 m.
Tiempos: ? 7h
? 7h
Tipo de camino: Carretero y de herradura.

BEJIS - TORAS

Un antiguo camino, hoy transitable por vehículos, une las poblaciones de Bejís y Torás prácticamente en línea recta, salvando el gran desnivel del cauce del Río Palancia que, recién nacido, se interpone entre ambos. Es conocido como el Camino del Puente Roto (desde Bejís) o Camino de San Juan (desde Torás), aunque su utilización por los rebaños de ovejas queda reflejado en los archivos como Paso de Jérica.

Desde el Acueducto Romano de Bejís, y en dirección NE. descendemos hasta encontrarnos con la Carretera actual que lleva a Torás. Al otro lado de la carretera prosigue nuestro camino, bajando por la zona conocida como Fontana en dirección al río que divisamos al fondo. Buena panorámica de estas vegas de cabecera de río regadas con frías aguas. Avanzamos entre pequeños campos y alguna casa-chalet. El agua corre cristalina, refresca el ambiente ayudada por la sombra de nogueras y chopos de la partida de La Vega.

Cruzamos el río sobre un pequeño puente. El antiguo, de piedra, lo arrastró una crecida no muy lejana. Todavía podemos observar las ruina del Puente Roto poco más abajo. Las viejas paredes de la Máquina de los Peraltes se resisten a caer. Su interior todavía conserva la oxidada maquinaria que, movida por la fuerza de las aguas del río, aserraba los troncos de madera de la zona.

Ascendemos por un terreno arcilloso erosionado por la lluvia, serpenteando para salvar el fuerte desnivel; es la zona conocida como Toscos. Próximos al llano encontramos un desvío a nuestra derecha que va hacia las Ventas de Bejís, y que es paso de ganados. Lo desestimamos y ya en término municipal de Torás proseguimos subiendo hasta un collado en el que perdemos las vistas del río y Bejís. Nos adentramos en San Juan, zona de huerta bien trabajada.

Avanzamos entre altas paredes de piedra de los huertos y la acequia de riego, con la que podemos contrarrestar los rigores del verano. Pasada la zona conocida como La Tejería o El Caño entramos en el pueblo por el Camino la Huerta.

(TORAS)

Distancia: 2.800 m.
Tiempos: ? 40'
? 40'
Tipo de camino: Carretero.

TORAS - TERESA

El recto camino vecinal entre Torás y Teresa coincide hasta las cercanías de este último con el paso de ganados Colada de Teresa. Partimos de Torás por la bajada al Chorro, siempre con rumbo general SE. En las afueras perros tras las vallas nos ladran. Caminos que se cruzan; tomamos el que se dirige a atravesar el Barranco del Prado. El terreno es arcilloso, rojo, marrón, ocre, amarillo, gris, arreguerado donde no hay vegetación. Cultivos de almendros y olivos, manchas de pino en las zonas medio-altas de los montes.

Poco después de cruzar el barranco tomamos el camino casi abandonado que asciende por la ladera de la Muela hacia un collado blanco de piedra blanda descalcificada. En el collado nos detenemos para observar por última vez la vista total de Torás.

Llaneamos por el alto con ligera bajada, en el que encontramos una caseta derruida y un campo de almendros todavía cultivados. El suelo es de rocas puntiagudas en el que crece escaso y pequeño matorral. A nuestra espalda y derecha Peña Escabia. El camino se torna difuso por el paso del ganado, que desdibuja el suelo y abre infinidad de bifurcaciones. Muy atentos a las marcar y a las referencias de orientación. El suelo está cubierto de cartuchos de escopeta

En el cruce de caminos proseguimos a la izquierda. Alzamos la vista al frente y divisamos la Sierra de Espadán; a su derecha las Sierra de Caudiel, el Pico de Pina, los montes y las masías de Ragudo, el pueblo de Caudiel...; a la derecha la Muela de Jérica, sus cortafuegos...; atrás la silueta inconfundible de Peñascabia. Al abrirse el paisaje a nuestra derecha tomamos el camino que, con el antiguo trazado de herradura, continua por ese lado descendiendo. Discurre por firme más erosionado, en la zona conocida como Las Grilleras. A pocos metros encontramos un pequeño tramo de empedrado entre varias casetas derruidas.

A medida que bajamos por la solana se nos refresca la vista con la vega del Río Palancia, y los meandros que configura curso abajo. En una de las curvas del camino aparece una bella estampa de Teresa desde lo alto. Nos vamos acercando al pueblo por la parte alta, por la zona de las eras y los pajares. Este segundo tramo finaliza en el lavadero y la rampa de la calle el Calvario.

Las mujeres de Teresa todavía recuerdan cuando llevaban por el camino que hemos transitado las puercas en celo para que las montase un berraco que para tales menesteres había en Torás.

Distancia: 3.900 m.
Tiempos: ? 1h.
? 1h.
Tipo de camino: Carretero y de herradura.

TERESA - PEÑAS RUBIAS

En este tramo volvemos a unir nuestros pasos a los del Río Palancia, tan directamente, que en caso de previsión de fuertes lluvias y crecidas debemos utilizar el tramo alternativo del Camino de las Montesinas (no señalizado, preguntar a los lugareños).

Dos eran los caminos más utilizados para transitar desde Teresa a Viver. Uno de carro, que coincide prácticamente con la actual carretera, y otro, de caballería y peatones, más recto que sigue el curso del río. Por este segundo discurren el tramo tercero y cuarto de esta ruta. Por él se bajaba a disfrutar de las fiestas y los toros de Viver, se subía a moler el trigo en los molinos de Teresa... y en las épocas de posguerra transitaban los mulos con productos de extraperlo.

Desde Teresa se le conoce como el Camino de la Badina: Lo iniciamos en la C/****, a la derecha de la carretera. Comienza asfaltado, en dirección E., entre frescas huertas y las nuevas gorrineras o granjas de cerdos. Los lugareños no recomiendan beber de la Fuente Contis, cuya agua aseguran que procede de la filtración de una acequia de riego.

Magníficas paredes de buena piedra caliza atestiguan la proximidad de una cantera de piedra ya abandonada. Pronto se abre al frente una amplia vista sobre la Vuelta del Río, meandro que nos muestra un erosionado y amplio cauce, seco la mayor parte del año. Abajo más granjas, las viejas huertas, al frente los escarpados Cinglos de Benabal, en cuyas proximidades se sitúa la Cueva de Huerta Andonera, de difícil Acceso. En la orilla del río y bajo los cinglos también alcanzamos a distinguir los restos del Molino Porter.

Antes de iniciar el descenso, y desde el vertedero clausurado donde se continúan vertiendo escombros, abandonamos el camino asfaltado por la izquierda para tomar el camino de herradura que ladeando nos llevará hasta el lecho del río.

Un salto de agua humedece el camino: es el sobradero de la Acequia de la Dehesa de Teresa. Sobre nosotros se alza la negra Peña del Ituelo o de los Pajaritos. Pasamos al término municipal del Viver entre matorral de coscojas, romeros, aliagas, espino negro..., donde frecuentemente pastan las ovejas. Descendemos muy suavemente hasta el canal que discurre junto al cauce seco del río: paradójicamente este si lleva agua. En los años de sequía de este final de siglo la escasa agua del Río Palancia se filtraba completamente en este punto, no resurgiendo hasta las cercanías de las Masía del Río. Los huertos de ese tramo quedaban sin riego. El canal ha solucionado el problema, pero en muchos puntos no ha respetado el trazado del viejo camino. Ahora el problema es nuestro, al vernos obligados a caminar por el lecho del río. Muy atentos pues a las marcas y las referencias de orientación.

Avanzamos pegados al margen izquierdo, entre grandes cantos rodados y una vegetación muy pobre maltratada por las avenidas del río. Un primer barranco, el del Regajo, se une al río por la izquierda, en el punto el que el canal hace un sifón. Un abrevadero para el ganado se nutre del agua del canal. En este punto abandonamos el lecho del río y caminamos junto al canal, entre almendros y olivos abandonados. Ya nadie viene a trabajar los campos. Tan solo de vez en cuando aparece algún cazador, el encargado del mantenimiento del canal, el pastor con su rebaño, o algunos senderistas como nosotros.

Pronto el canal se introduce en un túnel, cuando el río se dispone a realizar el gran meandro de la Revuelta de la Sartén. Salvamos el pequeño collado que nos sale al frente ascendiendo por el estrecho y erosionado camino, para encontrarnos de nuevo junto al río. En este punto el canal discurre enterrado bajo el cauce del río.

Nosotros avanzamos un centenar de metros río abajo por el lecho, hasta situarnos de nuevo en el margen izquierdo y realizar un corto ascenso hasta situarnos en el camino. Su trazado original está muy erosionado. En esta zona de finas arenas se excavaron durante la reciente Guerra Civil muchas cuevas para refugio de los solados, que con el tiempo se han derrumbado destrozando el camino. Caminamos, llaneando, por la orilla de campos de almendros junto a las abundantes y espesas aliagas que los colonizan.

Abajo, nos marcan el curso del río los chopos, adelfas, juncos, sauces y demás plantas de ribera. Nos alejamos por unos instantes del río para pasar junto a una caseta-refugio, en la zona conocida como la Cueva Negra.

Otro barranco nos viene por la izquierda: es el Barranco Muñiñes. Pronto nos situamos bajo las grandes rocas rojizas de Peñas Rubias. Este es el punto en que el Barranco de la Chana, en épocas de fuertes lluvias, vierte sus aguas formando una magnífica cascada. Los córvidos llenan el ambiente de graznidos, mientras las rapaces otean a las posibles presas desde lo alto.

Distancia: 4.600 m.
Tiempos: ? 1h. 10'
? 1h. 20'
Tipo de camino: Carretero asfaltado, de herradura y sendero.

VIVER - JERICA

Transitamos entre Viver y Jérica por caminos de huerta. Partimos desde las afueras de Viver, en el punto en que la Rocha Palmera cruza con el Barranco del Hurón. Entre huertos de variados cultivos, bajo la sombra de los espaciados nogales, membrillos... llegamos hasta el Camino de Ula.

Siguiendo a la derecha, en descenso, llegaremos pronto al bello paraje del Sargal junto al río, acondicionado para un buen descanso: la caudalosa fuente, las cuevas que se cree ya fueron habitadas en la ****prehistoria, los recientes ajardinamientos...

Nosotros proseguimos a la izquierda, ascendiendo, hasta que en el rellano del camino nos sale otro a la derecha que nos invita a seguirlo. Así lo hacemos y de nuevo nos llegan los aromas húmedos característicos de las huertas. Cabe recordar que no debemos tomar los productos que se encuentran en los campos. Con ello evitaremos problemas para nosotros y para otros senderistas. Es preferible comprarlos en el pueblo, directamente al productor, siempre a precios muy asequibles. Así aprovechamos para indagarles sobre el camino que hemos recorrido, sobre el próximo, o bien conocer más a fondo la cultura del lugar. Gustosos nos atenderán.

Caminamos por la zona del Pontón. Un desmoronamiento del camino a la altura de unas piteras, justo en el punto en que se dividen los términos municipales, nos obliga a dar un pequeño rodeo, por un sendero abierto por el uso entre campos abandonados. Descubrimos como no solo los cultivos de secano están en recesión; también la huerta decae, abandonándose los campos más alejados de la residencia.

Rectos llegamos por la acequia y el Camino de Ula (no confundir con el de Viver), a un derruido Batán, junto a la carretera. Caminamos escasos metros por esta y descendemos las escaleras que nos salen a la derecha. Nos encontramos en el Paseo de Randurías, amplio llano a orillas del Río Palancia. En el corto recorrido hasta el pueblo encontraremos la Fuente ****, la Fuente del Consuelo y la Fuente de Randurías, la más afamada.

Si nos viene en gana, el Puente de Benabal, antiguo Puente de Hierro, nos permite cruzar el río al margen derecho.

Nuestro tramo finaliza en la Fuente del Lavadero, frecuentado por las mujeres del pueblo. Muy cerca, unos aseos y una explanada en la que se permite la acampada controlada.

(JERICA)

El pueblo se nos presenta apiñado bajo la Torre de las Campanas

Es interesante la subida a la única torre que todavía queda en pie del antiguo castillo, en lo alto del Morrón. En las verticales paredes calizas de este se practica la escalada. Existe un proyecto de albergue para escaladores

Las piedras resbalosas son utilizadas como toboganes por los chavales del pueblo.

Distancia: 3.700 m.
Tiempos: ? 55'
? 55'
Tipo de camino: Carretero y sendero.

BENAFER - CAUDIEL

Seguimos siempre el viejo camino carretero entre los dos pueblos, todavía muy frecuentado. Con rumbo general N-NE, comenzamos este tramo en el denominado "Carre Caudiel", concretamente en el cruce de la Calle del Rey con la carretera o Calle Calvario. Avanzamos entre casas de reciente construcción, huertos y altas paredes de piedra de esmerada elaboración. Desestimando todo camino que no sea el más marcado, pronto llegamos al Barranco de la Fuensanta, de aguas cristalinas, que cruzamos sobre un puente.

Subiendo la pequeña cuesta entre corrales, llegamos a un amplio llano, en el que divisamos la alargada torre de la iglesia de Caudiel al frente y la blanca torre de la nueva iglesia de Benafer a las espalda. También, a nuestra izquierda, y como testigo de todo este tramo, queda la Ermita de San Roque de Benafer, sobre el cerro rodeada de pinos y cipreses.

La Acequia de la Gaibielana, que marca la divisoria de los términos municipales, se nos presenta junto a una pequeña caseta de distribución y unos chopos. Seguimos un corto trecho la acequia y pronto pasamos junto a la solitaria Casa del Aladín, en obras. Después de una corta subida encementada nos encontramos de nuevo con la vía férrea, que seguimos hasta cruzarla bajo el primer puente. Llegamos a la Estación de Caudiel, junto a unos barracones y un almez de grandes dimensiones.

Distancia: 2.200 m.
Tiempos: ? 35'
? 30'
Tipo de camino: Carretero.

SACAÑET - MAS DE LOS TOROS

De Sacañet a Teresa recorreremos el viejo camino vecinal. Por él bajaban temprano las gentes de Sacañet con sus “machos” a vender trigo, cebada, vino, garbanzos, huevos..., y como en el municipio escasea el agua y, por la altura, las temperaturas son bajas, subían de Teresa con las compras de cerezas, patatas, aceite y verduras. Era un camino muy frecuentado por que eran muchos los campos cultivados, y también muchos eran los que pasaban a trabajarlos. Con el trazado de las nuevas pistas y carreteras a mediados de los 60, que coincidió con nuestra crisis del medio rural, fueron cayendo en el olvido, tanto el camino como los campos.

Salimos de Sacañet desde el cruce de las carreteras de Bejís a Canales con la de Alcublas y Altura. Caminando escasos metros por esta última y cogemos a nuestra izquierda el estrecho camino que baja. Enfrente y abajo un claro de tierra rojiza, que tomamos como referencia: es el Navajo Royo. Descendemos serpenteando y por tramos empedrados. Siempre mantendremos el rumbo NE., y la lógica de la línea más recta de los viejos caminos

El ultimo atajo de ovejas del municipio pasta en estos desnudos montes pedregosos, de roca caliza, donde encontramos muy aclaradas aliagas, romeros, enebros, sabinas, espliego, ontina, lino blanco, rosal. Huye ante nuestro paso la perdiz y a lo lejos graznan los cuervos. Ya en el fondo, caminamos por el barranco que viene de la Bellida, hasta tomar el primer camino a su izquierda. Dos nogales con dos gruesos brazos cada uno nos ofrecen su sombra.

Ascendemos por este camino hasta el Navajo Royo. Los pastores siempre han buscado zonas arcillosas para excavar un hoyo que guarde el agua de lluvia. Bordeamos por la izquierda el navajo y dejamos el camino de vehículos tomando el de herradura, que sube hasta el Collado Cabrón. Los Corrales de Lloranzo son de recia construcción.

En el collado bordeamos un campo de almendros con un pequeño refugio empotrado en la pared de piedras. Poco más allá nuestro camino vuelve a conectar con ancho camino de vehículos, trazado sobre el anterior, con el que iniciamos un continuo descenso, aunque sosegado. Nos envuelven montes redondeados de color gris claro, bajo cielo abierto. Moscas y abejas zumban afanosas en verano, mientras vencejos, carboneros y mirlos buscan la comida. Escuchamos el canto del cuco a lo lejos.

Al tiempo que caminamos paralelos al Barranco del Pelayo que discurre al fondo, a la izquierda, vamos perdiendo, a nuestra espalda, la vista de Sacañet. Distinguimos las siluetas de Peñascabia, el Pico de Pina y la cantera de Morredondo.

Entramos en término municipal de Teresa, aunque los campos de almendros de la Umbría del Mas de los Toros, antaño de cereales, son cultivados por las gentes de Sacañet. En cambio las laderas, totalmente aterrazadas, han sido abandonadas. Recientemente y durante un breve periodo fueron muy solicitadas sus manzanas de secano, pero la falta de lluvias acabo con ellas.

Candilera, viborera, gualdas, lechitreznas, salvia, espliego, y otras pequeñas plantas crecen junto al camino. Ya en el Mas de los Toros, hoy en ruinas totalmente, podemos guarecernos del sol debajo de los pinos o almendros cultivados que hay en sus alrededores.

Los lugareños, incluso los más mayores, no lo recuerdan habitado. Sus ruinas, por lo numerosas, son testigo de una gran actividad en este área que hoy se nos presenta tan árida. Tan solo unos corrales se han mantenido en pie hasta tiempos reciente.

Distancia: 3.800 m.
Tiempos: ? 55'
? 1h 05'
Tipo de camino: Carretero y de herradura.

MAS DE LOS TOROS - LA PALANCA (Teresa)

El camino entre Sacañet y Teresa continua, con dirección N., al otro extremo de las ruinas del Mas de los Toros. Aquí abandonamos el camino de vehículos por la izquierda, comenzando el descenso hacia el barranco. Pequeñas plantas aromáticas y medicinales cubren la senda muy poco usada en la actualidad pero bien delimitado entre las terrazas. No es difícil imaginar a los músicos de la banda de Teresa, cargados con los instrumentos, subiendo hace años pie por este camino para “tocar” en las fiestas de Sacañet, que se celebran el ****.

Divisamos un corral semiderruido al fondo, en el otro margen del barranco: es el del de los Beletes. Tras este un monte coronado de peñascos. Con la cercanía del agua abunda el canto de diversos pajarillos, como herrerillos, abejarucos, oropéndolas...

Ya en el barranco, conocido en la zona como el del Arco, caminamos un trecho por el mismo cauce. Chopos, retama, lentisco, ranas, la humedad y la sombra refrescan el ambiente. La fuente del Berro, de agua muy apreciada, se oculta entre la maleza. En esta fuente se hacia un alto en el camino para refrescarse y reponer fuerzas.

A la salida del barranco encontramos un ancho camino que seguimos, ascendente, a la derecha, con rumbo ***. A partir de este momento, y hasta la finalización de este tramo, nuestro entrañable camino coincide con el paso de ganados llamado Colada de Gambalia.

Cruzamos el Barranco del Calderón de aguas constantes, junto a las derruidas paredes de los corrales del Berro. Muy pronto, ante una pronunciada curva, nos invita a la izquierda el trazado de nuestro entrañable camino, al que por supuesto seguimos. Nos despegamos progresivamente del Barranco del Arco, que nos muestra su atrayente cañón.

Entre dos campos de cultivo enlazamos de nuevo con un camino de vehículos, que por la izquierda sigue el antiguo trazado, a tramos empedrado. Encontramos retamas y espino blanco en la zona de más umbría, cultivos de almendros en los pequeños llanos. En el collado comenzamos a descender, a pocos metros el camino describe una curva en ángulo recto; pero nosotros seguimos recto por el antiguo itinerario hasta la seca Fuente del Royo, con su balsa, acequia de riego y abrevadero esperando años lluviosos. El Corral de Pinocho, con una era de trillar, se asoma desde el otro lado del camino.

A pocos metros un trecho con un elaborado empedrado. Ya divisamos la blanca Teresa, al pie de la ladera. El camino desemboca en una pista bordeada de cipreses, junto al Barranco Jalve. Desde esta posición podemos contemplar al frente las dos ennegrecidas Cuevas del Bru, situadas entre los cinglos grisáceos. Se cuenta que era guarida del Tío Máñez, celebre bandolero que osaba retar con gritos a la Guardia Civil que le perseguía. Mientras subían a prenderle escapaba a la montaña por los pasos que bien conocía.

Proseguimos por esa pista a la izquierda. Se nos presentan los primeros campos de olivos, indicativo de la benignidad de las temperaturas en las proximidades del Río Palancia, que ya tenemos al frente. Encontramos un corral donde se siguen guardando las ovejas poco antes de alcanzar el semiderruido Molino de la Palanca, que dejó de rodar a finales de la posguerra. La acequia sigue regando los huerto.

En este punto conectamos con el PRV-80 en su tramo de Teresa a las Ventas de Bejís. Acompañados por frutales, chopos, saúcos... y el canto de ruiseñores, solo nos resta cruzar el estrecho Puente de la Palanca sobre el río para alcanzar la Carretera de Teresa a Bejís.

Siguiendo la carretera (tramo no señalizado) llegaremos en apenas 1 Km. a Teresa.

Distancia: 4.300 m.
Tiempos: ? 1h 05'
? 1h 15'
Tipo de camino: Carretero y de herradura.

TERESA- FUENTE DEL NANO

Comenzamos la marcha desde la población por la salida hacia la carretera de Bejís continuamos hasta abandonar la carretera por la izquierda siguiendo el camino de la Dehesa marcado con franjas blancas y amarillas de PR. Seguimos el camino llegando a la Palanca y pasando cerca de la acequia entubada que cruza el río, seguimos sobre los conductos de agua, dejamos abajo la Casa de la Dehesa. Subiendo a la antigua Fábrica de la Luz siguiendo hacia el fondo de la Vieja Acequia abandonada de la Dehesa hasta llegar a la Fuente del Nano.

Distancia: 3.900 m.
Tiempos: ? 1h 18'
? 1h 10'
Tipo de camino: Sendas.

FUENTE DEL NANO- PARTIDA DE LA PURNA

Desde la Fuente del Nano seguimos la Acequia y pasamos a el Batán de las Ventas sobre el río Palancia. Continuamos en las Ventas el curso del río Palancia pasando junto a la piscina municipal, en la Fuente el Tosco. Cruzamos el puente del camino de Bejís a Torás y continuamos siguiendo por la margen del río hasta la carretera que une Bejís con la estación de ferrocarril. Subimos la carretera la cruzamos y en la Partida de la Purna encontramos las señales del Sendero europeo G.R. 7 que cruzamos.

Distancia: 3.600 m.
Tiempos: ? 1h 13'
? 1h 10'
Tipo de camino: Sendas.

PARTIDA DE LA PURNA- CAMINO DE LA PEÑA

Dejamos el sendero G.R. 7 que sigue por la derecha en ascensión por el monte y continuamos por el cauce del río, bajo el Cerro Conejos, cruzamos el Barranco Serratilla por debajo de la antigua acequia hasta Ríos de Arriba. Seguimos por el cauce y pasamos por varias masías, por el camping los Clóticos, por la Fuente de la Mina y la Pista a Peñas Amador, llegamos al Molinar. Dejamos el cauce y seguimos a la derecha por el Barranco Agualobos, hasta incorporarnos al camino a El Toro, cruzamos el paso de ganado de Solana de las Viñas, y lo dejamos al llegar junto al Barranco del Taconar. Seguiremos por la izquierda otro paso de ganado hasta encontrar el Paso de la Abeja, siguiéndolo dirección Sur Oeste se une al Paso del Espino que seguiremos y cruzaremos el Camino llamado de la Peña.

Distancia: 10.000 m.
Tiempos: ? 2h 52'
? 2h 45'
Tipo de camino: Sendas.

CAMINO DE LA PEÑA- POZO JUNCO

Cruzamos el Camino de la Peña llegando a la Carretera que se dirige del municipio de El Toro a la antigua base militar aproximadamente en el Km 3,600 al Sureste de la Masía de las Maricas, cruzando la carretera seguimos la vereda que después dejamos para unirnos al camino cerca del Barranco de Polo, separándonos de las veredas de ambos lados. Pasando cerca del Corral de Rodeno hasta el Pozo Jordán y la partida los Cinglos del Monte. Dejando por la derecha el Barranco Polo y no tomando por la izquierda el Camino Corral de Vicente nos incorporamos al camino al Paso por el Pozo Junco y cruzamos por el camino de el Toro siguiendo el sendero tomando por la derecha el camino de Alcotas llegamos al Pozo Junco.

Distancia: 8.400 m.
Tiempos: ? 2h 21'
? 2h 15'
Tipo de camino: Sendas.